Muchas veces esperamos llegar a la iglesia y encontrar personas perfectas, santas, que no dicen mentiras ni participan en chismes, pero te das cuenta que nunca falta el hipócrita, el emocionalista, el que va porque el amigo va o el que realmente ama a Dios.

De igual forma pasa en el gimnasio, No van solo mises o fisicoculturistas, no encontraras cuerpos perfectos, al contrario, personas que reconocen que necesitan un cambio en su vida, bien sea por estética o por salud pero que NECESITAN CAMBIAR.

Al principio cuesta, debes sacrificar tiempo de tu día a día, debes cumplir al pie de la letra las instrucciones del entrenador y sobretodo sacrificar las comidas que tanto te gustan pero que te hacen daño y que son de tropiezo para lograr el objetivo.

Los primeros días te invade la emoción, haces todo bien e incluso haces cosas demás, pero si llegas a faltar un día o a saltarte alguna de las comidas ya comienzas a flaquear y a desanimarte, y sabes que estás haciendo mal pero se te dificulta volver a retomar el habito y es así como te dejas dominar por la inconstancia y la flojera, hasta que llega un momento en el que debes detenerte, reconocer en que momento empezaste a fallar y volver a comenzar y te das cuenta que debes hacer de esto un ESTILO DE VIDA, donde los resultados los veras con el tiempo y las personas a tu alrededor lo notaran. Tal como lo dice mateo 7:20 "Por sus frutos los conoceréis"

Aunque muchas veces parece que nos estancamos, que no vemos progreso y nos afanamos, nos desanimamos y queremos rendirnos, debemos tomar conciencia de que no podemos volver atrás porque este es un proceso continuo que no depende de nadie, solo de TI y es que si nosotros no lo hacemos, nadie lo hará por nosotros.

Es justo esa inconstancia la que afecta a más cristianos cada día, por algo mal o algo bueno que dejamos de hacer, comenzamos a flaquear y ya no habrá el mismo entusiasmo que al principio. Queremos ver Frutos pero no queremos pagar el precio, ni sacrificar tiempo para Dios, ni dejar las cosas que tanto nos gustan. pero la pregunta es  ¿A la final VALDRA LA PENA? ¿Vale la pena hacer sacrificios por Dios y para Dios?

El entrenador nos está Esperando (Dios), Las instrucciones están Claras (La Biblia), El reto es cada día.. El quiere ejercitarnos, hacernos fuertes y prepararnos para lograr el objetivo. Como lo dice pablo en Filipenses 1:6 "El que comenzó en nosotros la buena obra la perfeccionara hasta el día de Jesucristo".

"La cobardía pregunta ¿Es seguro?. La conveniencia pregunta ¿Es político?. La vanidad pregunta ¿Es popular? Pero la conciencia pregunta ¿Es correcto?. Y llega el momento en el que uno debe tomar una posición que no es ni segura, ni política, ni popular, pero que hay que tomarla porque es lo correcto" Martin Luther Jr.

¿Asumes el Reto?

Katherine Santos. Ujevista de Corazón. R6/R2 <3

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