Los jóvenes y las redes sociales por Abner Montañez

Hoy es un hecho que muchos jóvenes objetan la moral que padres, pastores, líderes y educadores les proponen. No entramos a juzgar las causas de estas actitudes. Pueden ser muchas. Posiblemente en la base está la contestación de una sociedad cuyos valores no les satisfacen y de una iglesia en la que no se integran o con la que no se identifican.

Establezcamos, en primer lugar, que hay que presentar la moral cristiana sin ambigüedades y de un modo estricto y arduo. Quizá sea necesario todo un proceso gradual, unos pasos y momentos intermedios. Quizá sea hoy urgente, ante todo, vivir una ética "civil", "secular", "humanista", Pero no podemos quedarnos ahí. Por ello, a lo largo de estos esquemas vamos a insistir en los aspectos Evangélicos y Cristológicos como base y fundamento de la moral Cristiana.

Por otra parte, los esquemas que ofrecemos son sólo "esquemas". No pretenden hacer una exposición amplia, ni llegar a dar respuesta a problemas particulares. Tratan solamente de plantear y sugerir. Pero seguramente, a partir de cada uno de ellos, se puede llegar a responder a muchas de las cuestiones y problemas concretos que los jóvenes presentan hoy en el campo moral.

De todos modos, queremos subrayar que nuestra intención tiene más bien un carácter global, de mentalidad y comprensión de la MORAL CRISTIANA.

De allí aunamos en un tema que puede ser complejo al asumirlo, y sobretodo siendo tan subjetivo en el desarrollo de la juventud en tiempos posmodernos; el avance global de las comunicaciones prácticamente nos obliga a tener que estar conectados con el mundo que nos rodea, ya sea aparatos electrónicos, computadores personales, celulares inteligentes, etc. De allí nos sumergimos en las llamadas redes sociales, Cuando tenemos una herramienta a la mano, para darle
el uso adecuado que nos permita aprovechar sus funciones al máximo es necesario conocerla y usarla con responsabilidad, es decir, utilizarla para lo que fue creada y con la precauciones que nos marque su instructivo.

Pues bueno, algo similar tenemos que hacer con las redes sociales, herramientas disponibles para todo aquel que tenga una dirección electrónica. Vamos a plantearnos la siguiente interrogante; ¿Representamos el amor de Dios en las redes sociales? ¿Somos la imagen de un Hijo de Dios en Facebook y Twitter?

Hasta aquí todo suena bien, el problema es cuando rebasamos los límites o usamos estas redes sociales como herramientas para darles otro sentido con nuestras maneras de escribir, lo que compartimos o inclusive lo que comentamos a favor o en contra de una posición moralmente contrapuesta a nuestros principios y fundamentos. Debemos poner límites en como usamos las redes sociales, como Hijos de Dios representamos el Reino de los Cielos aquí en la tierra, muchas veces se nos olvida en que creemos, de donde provenimos, o inclusive a quien servimos. El Apóstol Pablo en reiteradas ocasiones se presentaba como ejemplo a donde iba, Dios representaba el todo en sus acciones; como jóvenes debemos buscar ser ejemplo vivo del amor de Dios, sea en el trabajo, universidad, colegio, liceo, familia, amigos…

2 Timoteo 1:8

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