“Veintiuno de los veintisiete libros que forman el NT pertenecen al género epistolar. Son cartas escritas con el fin de dirigir, aconsejar e instruir en sus primeros desarrollos a iglesias recién formadas, o para ayudar a los responsables de pastorearlas y administrarlas.”

En las cartas encontradas en la biblia hay un mensaje cuyo destinatario suele ser tal o cual congregación, o incluso ciertas personas encargadas de algún trabajo específico (Tito, Timoteo), dentro de las cuales vemos siempre un mensaje para aplicar en la vida cristiana. En el estudio de la palabra se ha olvidado ver a ésta como una carta escrita en primera persona para nosotros, en la cual Dios no recuerda su gran amor pero también las normas por las cuales debemos vivir la vida; a pesar de ser considerado el libro de la sabiduría Proverbios comienza con un “breve prefacio introductorio de seis versículos, al que le siguen una serie de diez discursos diferentes de un padre a un hijo, llenos de exhortaciones muy prácticas acerca de cómo afrontar algunos de los problemas de la vida”. En proverbios capítulo 4 vemos una serie de consejos en donde Salomón nos recuerda “Pues yo, al igual que ustedes, fui hijo de mi padre, amado tiernamente como el hijo único de mi madre” (NVI); ésta carta es claramente un patrón para impartir tiernamente la verdad de generación a generación, como un amplio recurso que contiene los principios y aplicaciones de la escritura. La sabiduría es la aplicación de lo que uno sabe a lo que uno hace a fin de lograr un buen vivir; en otras palabras es aplicar nuestros conocimientos en nuestro andar diario, en Santiago 4:17, la sabiduría es el resultado del temor (en ésta porción se refiere al "temor reverencial" o respeto; esta clase de temor, por supuesto, no debe ser incluida en la emoción dañina que está desacreditada) al señor hecho acción,  hasta que comprendamos quien es Dios, y desarrollemos un temor reverencial hacia Él, no podremos adquirir la verdadera sabiduría. La verdadera sabiduría sólo procede del entendimiento de quién es Dios – que Él es santo, justo y soberano. Ese es el mensaje que Salomón nos deja a lo largo de éste, "El temor de Jehová es el principio del conocimiento [o sabiduría]; los insensatos desprecian la sabiduría y la disciplina."

 Las cartas de nuestro padre celestial a nosotros van más allá de esas simples “prohibiciones” en las cuales coarta nuestra libertad.- Pensamiento falso que se usa como excusa para no cambiar de actitud o situación.-, estos son consejos, mandatos, promesas y mensajes de su gran amor; Dios como padre amoroso nos corrige (Proverbios 3:12), nos instruye en verdad (v.13), y sobre todo nos enseña la única manera de llevar un vida llena de sabiduría “Hijos míos, escuchen cuando su padre los corrige. Presten atención y aprendan buen juicio, porque les doy una buena orientación” (V.1-2)

 Salomón comenzó el capítulo 3 de Proverbios con lo que resultará una real carta de un padre en la cual Dios.- Al igual que siempre en toda su palabra.- dice: “Hijo mío, no te olvides de mi ley, y tu corazón guarde mis mandamientos…” (v.1) Ese es el llamado de Dios hoy y siempre para nosotros, a obedecer a un padre amoroso que sólo desea el bien para nosotros al guiarnos como sus pequeños hacia el camino correcto.

София plus.google.com/102831918332158008841 EMSIEN-3